RUPTURAS INVERTEBRADAS DEL TENDON
DE AQUILES
Son lesiones raras y funcionalmente
incapacitantes, ya que el alargamiento del complejo gemelos-sóleo
debilita el poder de despegue del pié
y compromete las actividades diarias y deportivas. Pueden
observarse por:
a) Falla de diagnóstico en lesiones agudas: algunas
series ha reportado hasta un 25% no diagnosticadas en el
examen inicial.
b) Interpretación errónea de la extensión
de la lesión aguda: la flexión plantar es posible
usando el flexor largo de los dedos, el tibial posterior
y los peróneos, todos los cuales proveen una fuerza
para aquel movimiento.
c) Rupturas agudas tratadas insuficientemente (generalmente,
casos tratados incruentamente con yesos o férulas
en equino)
d) Rupturas consecutivas a tendinosis: la tendinosis causaría
elongación progresiva y reemplazo de tejido tendinoso
normal por cicatrizal, a medida que se producen microdesgarros
del tendón; el resultado es una disminución
de la fuerza de flexión plantar.
La mayoría de estos pacientes refiere dolor retrocalcáneo
prolongado desde algún tiempo antes del comienzo de
su disfunción aquílea.
e) Rupturas asociadas con enfermedades inflamatorias sistémicas
(LES, AR): frecuentemente tienen compromiso poliarticular
(que disminuye su rango de movilidad) están bajo tratamiento
con corticoides y pueden sufrir rupturas espontáneas
que permanecen sin detectar por años.
Si bien el término inveterado o crónico implica
cierto tiempo de evolución de la lesión (diarias
o semanas), éstas lesiones podrían definirse
mejor como aquellas rupturas en las cuales la distancia entre
los extremos viables del tendón imposibilita la reducción
por flexión plantar simple del pié.
Existe consenso general que el tratamiento de las rupturas
inveteradas debe ser quirúrgico, utilizando plásticas
de refuerzo mecánico. Hay una amplia variedad de procedimientso
y la toma de decisiones se basa, principalmente, en la
distancia entre los extremos tendinosos, la edad del paciente
y el tipo de actividades del mismo (sedentario, deportista
ocasional, atleta). Para cualquiera de ellos, es útil
considerar algunos aspectos:
- Determinar el tamaño de la brecha entre ambos
extremos del tendón, ya que permitirá planear
el tipo de técnica: a éste fin es útil
palpara cuidadosamente los extremos y medir el espacio
entre ambos; una ecografía y/o una RMN permitirán
documentarlo adecuadamente.
- Es conveniente preparar ambos
miembros inferiores en el campo quirúrgico de tal
forma que la tensión
dada al tendón reparado pueda ser comparada con
el lado normal.
- Si se opta por el uso de un torniquete,
colocarlo en el muslo; su colocación en la pantorrilla
podría
impedir el deslizamiento del extremo proximal del tendón.
- Cierre
cuidadoso de la herida: el paratenon debe ser suturado
para conservar el aporte circulatorio al tendón. Para
facilitar el cierre de la herida y aumentar el volumen
de partes blandas que cubren al tendón, puede realizarse
una fasciotomía del compartimiento posterior, la
cual incrementa el diámetro horizontal de las coberturas
blandas.
- Se recomienda que la inmovilización postoperatoria
se realice en posición neutral o en suave equino
del tobillo.
Las técnicas quirúrgicas pueden
dividirse en 2 grupos:
a) Autólogas
Reparación
primaria (directa, in situ): sola (en rupturas de escasas
semanas) o con adición de otras técnicas. Técnica
de Carden.
Injertos libres: requieren una segunda incisión.
- Fasciales: se realizan con fascia lata. Se utilizan para
repara defectos de 2 a 6 cm. Técnica de Bugg.
- Tendinosos: se realizan con injertos osteotendinosos
tomados del tendón rotuliano o del recto anterior
del muslo: el hueso es fijado al calcáneo a través
de un túnel y el extremo tendinoso
del injerto es suturado al extremo distal del Aquiles. Técnica
de Besse.
Transferencias locales de tejidos:
Tendinosos:
Plantar delgado: aunque es la técnica de aumentación
más popular, tiene sus limitaciones, ya que éste
músculo no se encuentra presente en el 30% de la
población
y en el 5% de las rupturas del Aquiles se ha roto simultáneamente;
existen 2 técnicas descriptas:
-
Lynn: se abre el extremo distal del tendón en forma
de una amplia capa que envuelve, como un tubo, los extremos
reparados del tendón de Aquiles.
- Quigley: se
colecta el injerto desde proximal y se lo sutura en el
sentido de las agujas del reloj a ambos extremos del Aquiles.
Peróneo lateral corto: preconizado por varios
autores (Teuffer, Turco, White), tiene la desventaja que
su morbilidad es acentuada debido a que la estabilidad
lateral del tobillo depende de una buena fuerza perónea.
Se toma el tendón desde distal a través de
una incisión separada en la base del 5ª metatarsiano;
desde la incisión posterior para el Aquiles, es
traído
hacia ella abriendo la fascia entre los compartimientos
posterior y lateral, luego es pasado de lateral a medial
mediante un túnel en el calcáneo y suturado
sobre sí mismo
mediante suturas pasadas horizontalmente a través
del tendón de Aquiles.
Flexor largo de los dedos: el tendón es tomado
desde una incisión separada en el mediopé y
el extremo distal es tenodesado al flexor largo del hallux. Se
lo retrae desde la incisión posterior para el Aquiles
y , a través de un túnel en el calcáneo,
pasado de medial a lateral; luego es suturado al Aquiles
cruzando el defecto.
Técnica de Mann.
Flexor largo del hallux: esta transferencia
es funcionalmente superior a otras por varias razones: es
el músculo
flexor plantar más fuerte del tobillo y de pie después
del complejo gemelos-sóleo; su eje de concentración
muscular es el más semejante al
del Aquiles; trabaja e fase con el complejo gemelos-sóleo;
anatómicamente, está localizado cerca del
Aquiles, haciendo fácil su abordaje quirúrgico. Existen
2 técnicas descriptas.
- Hansen: toma el tendón directamente desde
el abordaje
posterior para el Aquiles.
- Wapner: toma el tendón en forma similar a la de
Mann para el flexor largo de los dedos, lo cual permite
colectarlo tan lejos como es posible, haciéndolo útil
en defectos de longitud importante.
Tendinosos:
Deslizamiento V-Y: se realiza una incisión
en forma de V sobre la fascia y el músculo adyacente,
creando un colgajo deslizado hacia distal para cubrir el
defecto aquíleo; el defecto creado por la
incisión
se sutura en forma de Y. tiene el inconveniente de
requerir una inmovilización enyesada prolongada
(6-8 semanas con bota alta, más 4-6 semanas con
bota corta). Técnica
de Abraham Pankovich.
Turndown: con esta denominación,
se engloban aquellas técnicas que crean tiras o
lonjas de la aponeurosis del complejo gemelos-sóleo,
las cuales son deslizadas o dobladas hacia distal y suturadas
a ambos extremos del Aquiles y sobre sí mismas (Lindholm,
Silverskjöld, Ralston, Bosworth).
b) Sintéticas:
Se han utilizado distintos materiales sintéticos
en las reparaciones de lesiones crónicas del Aquiles.
Ofrecen la ventaja de eliminar la morbilidad del sitio donante
así como no tener límites en cuanto a la extensión
a reparar. Su desventaja son las complicaciones generadas
por el implante de cuerpos extraños. Se han
publicado series utilizando fibras de poliglicol, implantes
vasculares Dacron, mallas Marlex, prótesis de colágeno
tendinoso y fibra de carbono.
Kann y Myerson han propuesto un esquema terapéutico
según la extensión del defecto:
- 1 cm o menos:
reparación primaria sin aumentación.
- 1 a 2 cm.: reparación primaria sin/con aumentación
(de acuerdo a las posibilidades de elongación de
la unión miotendinosa).
- 2 a 5 cm.: transferencia del tendón del flexor
largo del hallux según Wapner.
- 5 cm o más: deslizamiento V Y aumentada
con transferencia del tendón del flexor largo del
hallux.
Las complicaciones que pueden presentarse con cualquiera
de las técnicas
descriptas son necrosis de la herida, reruptura,
infección y rigidez
que impide un rango de dorsiflexión.
• Bibliografía Ruptura aguda
del Tendon de Aquiles (Segunda Parte)
Tratamiento Para la elección del método de
tratamiento se deben considerar dos aspectos: las expectativas
funcionales del paciente y el índice de rerupturas.
Cualquiera sea el método, se obtendrá una cicatrización
adecuada; lo que cambiará será el tiempo de
convalescencia, el inicio de la rehabilitación, el
uso de más o menos inmovilización y la longitud
del tendón con distintos grados de disfunción.
Se ha demostrado que la movilización precoz limita
la atrofia muscular y promueve la organización del
colágeno esto lleva a un aumento de la resistencia
del tendón. En otro sentido se previene la rigidez
articular, formación de bridas y la trombosis venosa
profunda secundaria a la inmovilización.
Las variantes de tratamiento comprenden la forma no quirúrgica,
un tratamiento percutáneo y un tratamiento quirúrgico
Tratamiento no quirúrgico (Lea y Smith- 1968): se
reserva para pacientes de edad avanzada con escasa demanda
funcional.
La cicatrización se vería favorecida
al estar indemne la fascia parietal del tendón pero
el tendón se repara elongado por lo tanto el paciente
tendrá
un aumento en la dorsiflexión con dificultad para
correr o caminar descalzo, talalgia, dedos en garra y atrofia
gemelar con un índice de reruptura que varía
entre el 13-30% (Beskin).
La inmovilización ideal se realiza con una ortesis
de ángulo variable permitiendo la flexión plantar
y limitando la dorsiflexión. (8, 9, 10)

Tratamiento percutáneo: la técnica de Ma y
Griffith (1977) ha dado buenos resultados en pacientes de edad
avanzada y moderada a escasa demanda funcional y pacientes
preocupados por la estética de su pierna. Se realiza
con anestesia local pero las complicaciones que presenta son:
rerupturas, rechazo al material de sutura y atrapamientos de
nervio safeno en un 11% de los casos. (11)
 |
Reparación
de la ruptura del tendón de Aquiles con un punto simple
De
Krackow usando sutura absorbible PDS |
Es discutible y en general no hace falta usar un manguito hemostático
y si se lo usa quitarlo una vez terminada la operación y realizar
una prolija hemostasia, evitando así los hematomas causales de dehiscencia
de la herida. Realizamos una inmovilización con una ortesis de ángulo
variable por debajo de la rodilla en discreto equino (el normal en relación
al otro pie). Esta ortesis se deja durante tres semanas, a partir de las
cuales comienza la rehabilitación, permitiendo la descarga parcial
a partir de la 5-6ta semana retornando al entrenamiento deportivo a los 3
meses. (14, 15, 9, 16, 10)
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